Mayo 19, 2019

¿Cómo salir de la desconfianza y el enojo en tu relación?

ENCUENTRO ENCUENTRO

 

La psicoterapeuta Aura Medina De Wit, instructora de meditación y autora de los libros: “¿Amor o codependencia?”, “Lo que ellos dicen de ellas”, el más reciente “Crea el espacio para el amor”. (TW: @AuraMedinaW) estuvo en cabina con Martha Debayle y nos contó todo al respecto de la desconfianza y que tiene que ver con lo que se vive de niños.

 

La regresión a la infancia

A pesar de que somos adultos y por ende, vivimos en cuerpos adultos, hay en cada uno de nosotros, aspectos emocionales que son totalmente infantiles y estos son los que conocemos como “el niño, la niña interior”. Estos aspectos pueden estar escondidos debajo de capas y capas de compensación, por ejemplo, si tenemos mucho miedo a ser violentados, pero nos volvemos personas violentas para compensar ese terror de nuestra parte infantil.

 

Mistificación, trance y herida

Mistificar: Cambiar o alterar una cosa para que deje de ser verdadera o auténtica. Falsear. Es muy importante entender acerca de la forma en que nuestra parte infantil ve la vida, como si la estuviera viendo a través de filtros oscuros, cargados de negatividades, de desconfianza y enojos, de una visión totalmente irreal, lo que hacemos es distorsionar la forma en que vemos la vida y es lo que conocemos como ”mistificación”.

Entender acerca de la mistificación y el trance nos da una habilidad mucho más profunda para penetrar en la conciencia de nuestra “parte infantil”. Stepehn Wolinsky. “Trances people live”.

Esa forma de alterar la realidad, de percibirla de forma distorsionada es lo que nos incapacita para experimentar la realidad tal como es. Lo que necesitamos darnos cuenta es que nuestra visión del presente, (percepciones, sentimientos y pensamientos) están siendo controladas por heridas y huecos emocionales experimentados durante nuestra infancia.

ESTADOS DE TRANCE EN NUESTROS NIÑOS HERIDOS

Debido a nuestras diferentes experiencias en la infancia, crecemos con una visión distorsionada de la vida, es como si literalmente estuviéramos en un estado de trance desde el cual la realidad se mira de cierta forma. Este trance nos afecta en todo tipo de relaciones y muy especialmente en el campo sexual.

 

Trance de desconfianza y enojo

Desconfianza y enojos: Sentimientos centrales en cada uno de nosotros. Acostumbrados desde pequeños a ser lastimados, a que nos mientan, que abusen de nosotros, que nos invaliden, simplemente no creemos que pueda haber alguien que nos trate de manera diferente. Sospechamos de todos. Creemos que el mundo es un lugar hostil, sin amor y sin apoyo. Nos lleva a aislarnos y vivir en a la defensiva y estamos seguros de que lo que más tememos, es lo que pasará. Nos hemos convertido en personas desconfiadas y enojadas.

En este trance nuestras relaciones, principalmente las de pareja, se ven afectadas por esta visión de desconfianza y los sentimientos de enojo que se han guardado por años.

Nuestra desconfianza y el enojo que la acompaña son el infierno personal. Cuando entramos en ese trance, estamos entrando en un espacio muy oscuro: Nos atrapa en nuestros pensamientos negativos, percepciones y expectativas. Cierra nuestra habilidad de recibir y apreciar el amor y la belleza de la vida. Desconfiar es una forma fácil de evadirnos ya que no permite tomar riesgos.

 

COMO LA DESCONFIANZA MANEJA LA MENTE DE NUESTROS NIÑOS EMOCIONALES:

Nuestra confianza original fue dañada dejándonos en un estado de desconfianza hacia la vida y los otros y causando que sin saberlo, vivamos escondidos en nuestros mundos.

Hoy en vez de ver la vida con confianza y apertura, nuestra visión actual está nublada por experiencias pasadas de traición e invasión. En lo profundo, esperamos que sucedan nuevamente.

Pero como todos queremos amor y una parte de nosotros sabe que no es sano vivir encerrados en nuestros munditos “seguros, protegidos y áridos”intentamos abrirnos.

Pero nuestras heridas no resueltas causan que repitamos esas historias de traición e invasión. Por esa herida de desconfianza nos abrimos con expectativas escondidas. En realidad, no nos abrimos, tenemos toda una agenda para ser llenada por la otra persona. Esperamos que esa persona no nos traicione, no nos mienta y adivine nuestros límites (cuando ni nosotros sabemos cuáles son).

Normalmente les damos un período de gracia durante el cual seguimos idealizando a la pareja en cuestión, pero en cuanto sentimos invasión o traición, nos volvemos a cerrar y nos retiramos a la seguridad de nuestra fortaleza interna, convencidos que nuestra desconfianza tiene razón de ser, porque nadie es digno de confianza.

 

HERIDA DE DESCONFIANZA Y ENOJO

Pasó 1. Inocencia y confianza dañadas por traiciones e invasiones. Fantaseamos.

Pasó 2. Ruptura de los puentes interpersonales, retirada al asilamiento y desconfianza, pero con la esperanza de encontrar el amor un día.

Pasó 3. Salimos del refugio por el anhelo de encontrar amor, pero lo hacemos llenos de expectativas escondidas.

Pasó 4. Desilusiones y frustraciones repetidas confirman nuestra desconfianza.

 

¿Cómo salir de esa desconfianza y enojo?

Reconocer que este es un trance surgido de haber sido lastimados de pequeños.

Conocer nuestra historia de desconfianza y enojo. Indagar porque algunas situaciones nos hacen reaccionar con tanta fuerza. ¿Por qué ciertas situaciones aparecen con tanta frecuencia? Nuestra historia se repetirá hasta que seamos conscientes y responsable de ella.Las situaciones y personas nos provocarán mucho de la misma forma que fuimos invadidos o traicionados en el pasado. El saber cómo esto sucedió cuando éramos pequeños trae mucha luz a las situaciones actuales.

Construir confianza en nuestras habilidades de respetar nuestras necesidades y sentimientos y de establecer límites apropiados cuando sea necesario. Al fortalecer estas habilidades, nos volvemos menos reactivos ante las conductas de otros y nos empoderamos para saber cuidarnos.

© 2018 www.encuentroradiotv.com