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La pena y el dolor

  • Escrito por Joel Hernández Santiago
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José Moreno Villa, el escritor republicano que recaló en México durante la Guerra Civil Española, decía que lo mejor que había visto en México eran los mercados de Oaxaca. De los mercados de Oaxaca se enamoró D.H. Lawrence según relata Ross Parmenter en su libro “Lawrence en Oaxaca”.

El escritor inglés llegó acá en 1925. Se hospedó en el Hotel Francia, del que era propietaria una catalana afincada aquí. Pero lo esencial es el gusto del autor de “La serpiente emplumada”, “Mujeres enamoradas” y “El amante de Lady Chatterley” por los mercados de Oaxaca.

… Le impulsaban a mirarlos, a escuchar y disfrutar lo que ocurría y veía ahí. Luego regresaba a su habitación para continuar con su obra: de ahí nació “Mañanas en México”.

También Malcom Lowry estuvo en Oaxaca y se quedó largo rato. Prefería los mercados. Le gustaban mucho su luz y sus aromas, luego, en una mesa de La Farola, cantina de entonces, escribió capítulos de una de las más grandes obras del siglo XX: “Bajo el volcán”. Y  a raíz de los influjos del mezcal, demostró que la vida, toda la vida, puede resumirse en un solo día: uno sólo…

Pero hoy Oaxaca, que aún es esa belleza de la que nos sentimos orgullosos los que somos de acá, tiene problemas. Muchos. Oaxaca no sólo es la Guelaguetza o un alebrije alado de colores.

En Oaxaca ocurren muchas cosas y las malas noticias para la entidad no paran. Apenas el 19 de junio se conmemoró un año de la tragedia en Nochixtlán, sin que a la fecha se hayan fincado las responsabilidades a quienes dieron muerte de 8-9-10 u 11 oaxaqueños ahí.

A lo más que se llega es a recibir la visita de personalidades de la justicia y el orden, que declaran frente a los micrófonos de la prensa, pero nada. El más reciente fue Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) quien lamentó lo ocurrido hace un año y dijo que nada quedaría impune. Lo mismo dijo hace doce meses…

Roberto Campa Cifrián, funcionario priista, subsecretario de Derechos Humanos en la Secretaría de Gobernación, ha visitado Nochixtlán y ha dicho que todo se esclarecerá, que no habrá impunidad, que las familias de los difuntos pueden estar tranquilas porque se hará justicia: si, pero no. Todo está en el punto inicial: se sabe que hay muertos; no sabemos quién los asesinó aunque el gobierno federal y el gobierno estatal ya saben quiénes fueron los homicidas.

En esas estábamos cuando el 21 de junio el Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación anunció que mayo de 2017 fue el mes que más homicidios dolosos ocurrieron en el país: 2,186. Esto es: cada hora se cometieron tres homicidios en México…  Es una cifra oficial y es probable que este dato esconda cifras aún más terroríficas, pero políticamente incorrectas…

En todo caso aquí nos importa el dato oaxaqueño. De enero a mayo ocurrieron en la entidad 721 homicidios dolosos. Es decir un promedio de 144.2 por mes, que es decir 4.8 por día: casi cinco muertes dolosas cada día en la entidad. En cifras cerradas, tan sólo en mayo de 2017 ocurrieron 155 homicidios de los cuales 77 fueron dolosos y 78 culposos.

Según Jonathan Furszyfer, responsable del Programa de Seguridad y Justicia de México Evalúa “la entidad podría regresar a los primeros lugares del país por la alta incidencia de homicidios que registra en los últimos dos años” y destacó que “las autoridades deben definir estrategias para combatir la violencia, porque a la fecha se desconoce cómo evitar que la entidad continúe con el número de homicidios que rebasan los 100 casos cada mes”.

El 8 de junio la diputada Brenda Velázquez Valdez (PAN), presidente de la Comisión de Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación de la LXIII Legislatura federal, dijo que del año 2000 al 3 de mayo de 2017, fueron asesinados 15 periodistas en Oaxaca.  

La misma diputada dijo que Oaxaca ocupa el segundo lugar nacional en homicidios de periodistas y que de acuerdo con la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, se registraron 208 agresiones a periodistas tan sólo en 2016…

A saber, el único sentenciado es el homicida del periodista Marcos Hernández Bautista, quien fue asesinado el 21 de enero de 2016 en San Andrés Huaxpatepec.

Así que la balanza de la prevención y procuración de justicia en Oaxaca está en desequilibrio: El tema de Nochixtlán implica a la justicia oaxaqueña porque ocurrió en Oaxaca y fueron oaxaqueños las personas muertas. Sí, el tema es federal pero el gobierno oaxaqueño debe informar cuál ha sido su seguimiento del asunto.

Queda pendiente saber de todos estos 155 delitos dolosos y culposos cuál es la situación procesal; cuál es el punto en el que se encuentran las averiguaciones y si quienes cometieron estos homicidios están cumpliendo su castigo en ley… ¿Sí? ¿No? ¿Qué dice la Fiscalía del estado?

Y nos importa mucho saber en qué punto se encuentran las averiguaciones relativas a los periodistas asesinados, perseguidos, dañados en sí o en su patrimonio o su familia… ¿Qué información se tiene de cada uno de estos casos? ¿Quién nos informa? No es un tema sólo de discursos el 7 de junio.

Pues nada, que con todo esto se nos juntan la pena y el dolor. De Nochixtlán, nada; de los homicidios acumulados en unas cuantas semanas, nada; de la solución a la muerte y daños a periodistas, nada.

¿Cuánto hay que esperar? ¿El gobierno de Oaxaca guarda silencio político? ¿Quién nos informa? ¿Hasta cuándo? El derecho a la información existe ¿Lo sabe el gobierno de Oaxaca?  

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