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Gobierno solo costeará 30% de casas destruidas

Robles Berlanga insistió que no es posible pensar en la reconstrucción de las viviendas, si no se hace con la gente, respetando su identidad cultural. / AGENCIAS Robles Berlanga insistió que no es posible pensar en la reconstrucción de las viviendas, si no se hace con la gente, respetando su identidad cultural. / AGENCIAS

Oaxaca de Juárez, Oax.- Mientras la titular de la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles Berlanga, aclaró que no se reconstruirán las zonas devastadas pensando en desarrollos habitacionales, ingenieros aseguran que los 120 mil pesos que entrega esa dependencia para la reconstrucción de las viviendas que fueron colapsadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre, solo cubrirá el 30 por ciento de la construcción de una nueva casa.

Desde que inició la entrega de tarjeta, la funcionaria federal, aclaró que la reconstrucción se hará bajo el concepto de auto-construcción de viviendas y se dará la asistencia técnica para que las nuevas construcciones cuenten con los lineamientos y materiales adecuados que permitan mayor seguridad a las familias, debido a que los asentamientos devastados están ubicados en zonas altamente sísmicas.

Aun cuando se entregarán 120 mil pesos -Gobierno Federal 90 mil pesos y 30 mil el Gobierno estatal- para la reconstrucción de viviendas de las personas damnificadas por los sismos en Oaxaca, aclaró que las personas beneficiarias que así lo quieran tendrán acceso a financiamiento adicional de Sociedad Hipotecaria Federal, en condiciones preferenciales a una tasa del 7 por ciento anual, es decir un crédito blando para ampliar viviendas.

Y es que dijo que el Gobierno de la República tiene la obligación de apoyar a gente en condiciones de pobreza en la región del Istmo de Tehuantepec y la Mixteca.

Concedió que haya casas derruidas de gran tamaño, de montos superiores, de dos pisos; no obstante, sí tendrán apoyos, pero solo con un crédito de 120 mil pesos, porque se tiene que respetar la política nacional de vivienda que es de dos cuartos para la vivienda.

Robles Berlanga insistió que no es posible pensar en la reconstrucción de las viviendas, si no se hace con la gente, respetando su identidad cultural, por ello, la propuesta es la autoconstrucción porque no se trata de desarrollos habitacionales emergentes que puedan realizarse en un terreno de una comunidad.

Ante el gobernador Alejandro Murat Hinojosa, puntualizó que se va a reconstruir la vivienda ahí donde estaba, porque es el lugar donde la gente tenía un hogar.

La vivienda con sus características tiene que partir de la participación de quien ha sido víctima de los fenómenos naturales, por ello se tiene que empoderar a quien hoy es una víctima, dijo.

Asimismo, se requiere de jóvenes arquitectos e ingenieros para que realicen servicios sociales y participen en el proceso de asistencia técnica en materia de construcción en zonas sísmicas, como lo es la región del Istmo de Tehuantepec.

No obstante, aclaró que en materia de desarrollo urbano y construcción el gobierno municipal es el responsable, por tanto, estos deben asumir su responsabilidad para aplicar las reglas de construcción, atendiendo la condición de zona sísmica.

Robles Berlanga demandó a las autoridades municipales, hacer prevalecer que se construya bajo esas reglas, hacer atlas de riesgo y no existan asentamientos en cauces de ríos y laderas riesgosas.

Al entrar en la estrategia de construcción y reconstrucción, admitió que aún se vive un problema de carácter humanitario, porque si más de 20 mil familias perdieron su vivienda, se habla de más de 80 mil personas que carecen de un techo.

Por lo pronto, destacó que actualmente los albergues instalados por las fuerzas armadas, marina y distintas secretarías tienen servicios básicos de salud, alimentación y techo para las más de 120 mil familias afectadas por los sismos.

Y es que a raíz de los sismos del 7 y 19 de septiembre, en el país se reportan 150 mil viviendas dañadas y 52 mil 374 como pérdida total, cifra similar al número de las que fueron construidas a escala nacional en 2016 en todo el país.

120 mil para 30 por ciento de casa

Marco Tulio Mendoza, de la Facultad de Ingeniería (FI), explicó que 70 por ciento del total de la construcción de vivienda corresponde a la de interés social, y el restante a la de interés medio o residencial. El costo promedio respectivo es, por metro cuadrado, de tres mil 500 pesos, nueve mil 700 y 15 mil 700.

Lo que se requiere, más que ofrecer una cantidad de dinero, es implementar programas de reconstrucción por parte de organismos oficiales. Y en el caso de la autoconstrucción, se sugiere la asesoría de un profesional, destacó al impartir su conferencia “La vivienda en la Ciudad de México después de los sismos”.

De su lado, el investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM (IIEc), Adolfo Sánchez Almanza, afirmó que debe haber planeación en la construcción de las ciudades y dar seguridad a la población, a los padres de familia, transeúntes, o a quien renta un departamento.

“Un punto clave es que no conocemos los atlas de riesgos porque se utilizan en función de la especulación inmobiliaria; si alguien sabe que una franja es más riesgosa, el precio del suelo y la vivienda se cae. Ahí, el papel del Estado debe ser superar esa lógica del mercado y hacer planeación en función de la seguridad ciudadana”, refirió.

 

 

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