Seguramente han visto en redes sociales cómo todo el mundo ha compartido fotos transformadas con inteligencia artificial al estilo del icónico estudio de animación japonés, Studio Ghibli, pero ¿cuánto realmente nos costó?
Emilio Saldaña «Pizu», experto en tecnología, nos va a explicar cuál es el verdadero costo a nivel ecológico, económico y hasta de derechos de autor al crear estas imágenes.
Todo parece muy bonito, hasta que un reciente informe reveló que, en los primeros cinco días de esta tendencia, se consumieron más de 216 millones de litros de agua.
La locura por las imágenes de Chat GPT al estilo Studio Ghibli
La semana pasada se hizo viral la tendencia de transformar fotografías cotidianas de los usuarios de redes sociales en ilustraciones al estilo Studio Ghibli, uno de los estudios de animación japonés más famoso e icónicos del mundo liderado por Hayao Miyazaki, creador de películas como Mi Vecino Totoro o El Viaje de Chihiro. Esto debido a que OpenAI (chat gpt) lanzó su nueva actualización para la generación de imágenes.
Los usuarios de plataformas de inteligencia artificial como Grok y ChatGPT, sólo tienen que cargar una foto suya a la plataforma y agregar la indicación: ‘Transforma la foto al estilo anime de Studio Ghibli’. En segundos la IA te arroja una imagen con la estética japonesa.
¿Cuánto nos costó el hacer las imágenes en Chat GPT?
Tras el furor por las imágenes Ghibli, expertos en el tema de la inteligencia artificial, estimaron que se utilizaron por lo menos 216 millones de litros de agua en 5 días mientras duró esta tendencia, según un reporte del Washington Post, en colaboración con investigadores de la Universidad de California en Riverside.
La generación de imágenes con IA depende de servidores ubicados en centros de datos, los cuales requieren grandes cantidades de energía eléctrica. Esta energía, a su vez, se utiliza en sistemas de refrigeración para mantener los servidores a una temperatura segura, lo que resulta en un consumo significativo de agua.
Se estima que la creación de una imagen con IA, puede consumir entre 0.5 y 2 litros de agua por imagen generada, dependiendo de la eficiencia del centro de datos. ¿A qué equivale 216 millones de litros de agua? Se podrían llenar alrededor de 86 albercas olímpicas, cada una con capacidad para 2.5 millones de litros.
Generar 1.000 imágenes con IA consume la misma energía que cargar la batería de un smartphone 132 veces. Si consideramos que herramientas como ChatGPT, Grok, Dream by Wombo y Leonardo AI han estado disponibles para millones de usuarios y se estima que cada usuario activo pudo haber creado al menos una o dos imágenes en promedio, se puede calcular que, hasta el 1 de abril de 2025, se han generado varios millones de estas imágenes a nivel global.
¿Qué más nos está costando esto?
La generación de imágenes mediante inteligencia artificial (IA), especialmente aquellas que emulan estilos artísticos reconocidos como el de Studio Ghibli, ha ganado popularidad recientemente. Sin embargo, este fenómeno plantea diversas cuestiones en áreas como el consumo energético, los derechos de autor, la privacidad de los datos personales y la registrabilidad del estilo artístico.
Derechos de autor y propiedad intelectual
La reproducción del estilo distintivo de Studio Ghibli mediante IA suscita debates sobre la propiedad intelectual. Aunque los fan fiction han sido tradicionalmente tolerados, la utilización de tecnologías avanzadas para replicar el trabajo de artistas sin su consentimiento puede considerarse una explotación indebida de su propiedad intelectual.
Además, la creación de imágenes al estilo de Studio Ghibli utilizando herramientas como ChatGPT ha generado preocupaciones éticas y legales sobre el uso de obras protegidas por derechos de autor para entrenar modelos de IA sin autorización explícita.
Privacidad y datos personales
Al utilizar plataformas de IA para transformar fotografías personales al estilo de Studio Ghibli, los usuarios pueden estar exponiendo información sensible. Al subir imágenes a estos servicios, se corre el riesgo de compartir datos personales que podrían ser utilizados para entrenar algoritmos sin el consentimiento explícito de los individuos.
Expertos en privacidad advierten sobre los peligros de compartir imágenes personales en línea, ya que podrían ser utilizadas para fines no deseados o comprometer la seguridad de los usuarios.
Registrabilidad del estilo artístico
El concepto de proteger legalmente un estilo artístico es complejo. Mientras que las obras específicas pueden estar protegidas por derechos de autor, el estilo en sí mismo generalmente no es registrable. Esto significa que, aunque no se pueden copiar obras individuales sin permiso, emular el estilo general de un artista o estudio puede no infringir directamente las leyes de derechos de autor.
Sin embargo, la línea entre inspiración y apropiación puede ser difusa, y cada caso podría requerir una evaluación legal detallada.