Gobierno de Oaxaca ejecuta “una simulación” en  proceso de nueva Carta Magna, advierte abogado

Oaxaca. El Poder Ejecutivo estatal ejecuta   “una simulación” en el proceso de creación de una nueva Constitución para el estado de Oaxaca, pues los ordenamientos que se modifiquen serán hechos en función de los intereses de los diputados estatales afines al gobierno local y no de la sociedad, condenó el abogado y activista Porfirio Flores.

Tras su intervención en dos foros realizados por las autoridades, el profesionista sostuvo que durante aquellos eventos no existieron debates ni análisis y que al final los organizadores hicieron “preguntas inducidas”.

Ante ello, consideró  que lo que se pretende hacer es una reforma política y no crear una Carta Magna, pues, desde su óptica, la intención de las autoridades es llevar a cabo un acto para lucir su poder, pero “dejar todo igual”.

“El problema de los foros es el formato… en los foros no se debate, en los foros no se analiza, en los foros no se discuten temas de gran relevancia. Los foros lo que tienen es que participan cuatro o cinco personas, dan unas palabras, se entregan dos hojas, la gente contesta preguntas inducidas y listo”, dijo en entrevista, el también especialista en temas de intolerancia religiosa.

“Yo no creo que lleguemos a un buen final si se va a reformar la Constitución… en realidad lo que se está haciendo a mi juicio, y lo digo con todas sus letras, es solamente una simulación porque al final de cuentas la Constitución va a ser reformada en función de lo que decidan los diputados del Congreso y, entonces, las aportaciones que tal vez se pudieran haber dado –yo pienso que no se dieron en ese formato–, pues lo que resulta es una tomadura de pelo”, crítico.

Subrayó que las posturas de especialistas en diversos temas no están siendo considerados porque “no hay un compromiso de parte de los convocantes y de los organizadores respecto a lo que han recibido por parte de las personas”.

 Luego, ironizó: “Lo otro es que no han recibido nada porque no se discute nada no hay una discusión que se necesita hacer. Pongo un ejemplo, cuando se decidieron los municipios que iban a hacer por usos y costumbres en 1995 hubo una discusión amplia y ahí sí decidió”.

 En lo que compete a uno de los temas en los que es especialista y a los que debe un amplio margen de su activismo, refirió que presentó una propuesta de reforma para modificar los usos y costumbres de Oaxaca y frenar la intolerancia religiosa, la cual ha provocado el desplazamiento de al menos mil personas durante los últimos 25 años en las ocho regiones de la entidad.

Resaltó que aunque pude entregar su propuesta, no la presentó como él hubiese querido.

“¿Qué es lo que no veo acá? ¿Cuál es la problemática social de Oaxaca? Las constituciones o las leyes evolucionan en función de la realidad social y la realidad social nos dice, nos señala, nos grita que en Oaxaca hay un problema de intolerancia religiosa, que no lo hemos resuelto. Vamos a reformar la Constitución, pues entrémosle

“¿Cuál es el problema de los usos y costumbres? Muy sencillo: hay cargos que son de la iglesia católica y hay evangélicos que no los van a hacer; entonces, qué podemos hacer ¿desaparecer los usos y costumbres? de ninguna manera. Lo que debemos  hacer es reformar aquellos cargos que tengan que ver con la iglesia católica y buscar una alternativa a los que no son católicos.

“Eso es lo que ha provocado la problemática que tenemos en Oaxaca, de desplazados de expulsados, de detenidos, de violación flagrante de los derechos humanos en Oaxaca y en esta oportunidad debería de estarse atendiendo, pero lo veo complejo por el formato que se eligió y que se decidió desde un escritorio y no con la realidad de Oaxaca”.

Será una reforma, no una nueva constitución, señala

De hecho, Porfirio Flores consideró que lo que realmente llevar a cabo el Poder Ejecutivo es una reforma de la Constitución estatal, pero no la creación de una nueva.

“Es una reforma política. Recuerdo mucho al maestro Óscar Correas, un jurista argentino y él decía que el derecho es el discurso del poder. Le gustaba mucho la sociología jurídica y él entendía que el Derecho es un discurso del poder. Con palabras sencillas: quien tiene el poder va a ser las leyes y las va a hacer en función de sus intereses”, reiteró.

“Eso es lo que estamos viendo acá, porque no hay una gran convocatoria. Por ejemplo, varios datos, el primero es que fue la Consejería la que se encargó de los foros y se encargó de la comunicación; es decir, nunca hubo un gran llamado para que participaran todos interesados en los temas y entonces se hizo como que ‘sí queremos que participen, pero si no lo hacen mejor’.

El abogado concedió, incluso, que en caso de que alguna comunidad indígena se conforme con el proceso, ésta podría recurrir a la Suprema Corte de Justicia por no haber sido consultada.

“lo que se está intentando es algo solamente como un adorno cambiar las cosas para que todo sigue igual.

“No, no es una nueva Constitución porque una nueva Constitución lo que haría sería mirar la realidad de Oaxaca, plantear los problemas que hay y encontrar una salida jurídica a ellos y por lo menos en el tema de intolerancia religiosa, no la hay”, sentenció.